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Entrevista Géneros

Javier Calaveras / Médico de Urgencias del Hospital Río Carrión de Palencia

“Preferimos que reclamen nuestra atención a que lo busquen por Google”

El doctor reclama que este servicio debería convertirse en una especialidad de la medicina debido a los distintos casos que reciben a diario

A nadie le gusta estar en el hospital. Curiosamente, es un punto en común habitual al que nos arrastra la edad, o el estrés, o la enfermedad. Para Javier Calaveras (Palencia, 1980), el Río Carrión de Palencia no huele a hospital, sino a hogar. Acostumbrado a ver la vida y la muerte pasar desde el servicio de urgencias, dedica un hueco en su dilatada agenda para pasar consulta de su día a día. Desde el cliché de que sabía a lo que quería ser desde pequeño a convertirse en un privilegiado, viviendo de aquello que le gusta.

Pregunta: ¿Cuánto dura su guardia de hoy?

Respuesta: Las de entre semana vienen a durar en torno 17 horas, y las de fin de semana, como es la de hoy (la entrevista se grabó un sábado), 24 horas. Entramos de 9 de la mañana a 21 de la noche. 24 horitas.

P: ¿Tiene alguna rutina habitual antes de una guardia?

R: Yo siempre digo que esto es como los toreros. Igual que ellos pasan por la capilla antes de salir a la plaza, nosotros tenemos la misma incertidumbre y no sabemos lo que nos puede pasar durante esas 17 o 24 horas. En mi caso, como soy creyente, me encomiendo a mis creencias, esperando sobre todo que no le pasa nada a ningún paciente y que todo vaya por el buen camino.

P: Salvo por el apellido, todo indicaba que usted iba ser médico

R: Pues sí que es cierto que de pequeño mi vocación era la medicina. Aunque luego en el colegio siempre se me dieron mejor las matemáticas, primó un poco más esa vocación a elegir unos estudios que se me dieran mejor.

P: ¿A qué viene la gente a Urgencias?

R: Las urgencias son muy variopintas. Tenemos desde casos muy banales, que son la mayoría de las veces, que a la gente le preocupan; pero siempre preferimos que reclamen nuestra atención a que lo busquen por Google. Y luego, sí que tenemos patologías más serias que van desde arritmias cardíacas a neumonías o infecciones. Además, en este hospital atendemos la variedad de pediatría, la zona médica y la quirúrgica, que no ocurre en otros hospitales. Por suerte, el 80% de casos son pacientes que vuelven a su domicilio.

P: Como médico, ¿es una motivación el servicio de urgencias, teniendo en cuenta la gran variedad de casos que se encuentran?

R: Lo que los urgenciólogos llevamos reivindicando mucho tiempo es que este departamento sea una especialidad en sí misma porque nada tiene que ver nuestro trabajo con la atención primaria, la medicina interna o la medicina de intensivos, que son un poco las tres especialidades de los que nos dedicamos al servicio de urgencias. Y efectivamente, es un tema vocacional, ligado a la acción, aunque nada tiene que ver con las películas, porque al final aquí, la realidad es la que manda.

P: Vivimos más, pero sin embargo nos cuidamos menos. Para alcanzar esta longevidad algunos expertos hablan ya de las 4 p’s de la medicina: Preventiva, Predictiva, Proactiva y Personaliza. ¿Cuál cree que es más efectiva?

R: En el servicio de urgencias quizá no, pero para que los pacientes no lleguen aquí, importa la “preventiva”. Ya una vez que estamos en urgencias importa la “personaliza”, porque no todas las patologías que afectan a diferentes personas actúan igual. Un catarro no lo experimenta igual una persona que otra, depende de sus defensas, de sus antecedentes personales o de sus antecedentes familiares. Por tanto, hay que tener en cuenta todas esas características

P: ¿Cómo se sintió la primera vez que se le murió un paciente?

R: La primera vez que me ocurrió estaba en Murcia, haciendo unas prácticas y además era uno de los primeros casos que me mandaron ver. Casi no sabía ni manejar el fonendo. Fue una situación muy dramática porque yo pensaba que estaba equivocado y que en realidad esa persona no había fallecido. Cuando se lo comenté a mi superior, efectivamente fue una situación muy dura, sobre todo la transmisión al entorno cercano; a la familia del paciente; y lo que es esa vivencia, estuve soñando con ella un mes.

P: ¿Y la última?

R: Pues por desgracia, y aunque no es tan habitual como se puede pensar, a esto no se acostumbra uno nunca. El fallecimiento es la antítesis de los médicos. Nosotros nos dedicamos a curar y cuando todo es al revés lo sigues comentando y te lo llevas a casa.

P: ¿Qué ha cambiado en todo este tiempo?

R: La edad. Te vas relacionando con el entorno de la muerte. Lo que sí que he variado es la forma de transmitir la noticia a la familia, el generar esa cercanía y cariño para poder hacerles llegar ese desenlace.

P: El deporte es clave para entender una buena salud. Los médicos lo recomiendan mucho, pero también el dejar de fumar, especialmente los que son fumadores

R: En mi caso particular, por un lado soy muy activo en cuando al deporte, y sin embargo, muy incoherente porque soy fumador, y aunque lo dejé durante cuatro años, recaí un poco por el entorno. Desde esa empatía, entiendo que en la prevención del riesgo cardiovascular, que es a día de hoy la patología que más fallecimiento genera, incluso por encima de las patologías tumorales, el deporte es vital y la erradicación del tabaco también. Incluso las tabacaleras están generado un tipo de tabaco que disminuya la nocividad. A pesar de eso, lo fundamental es no fumar y hacer una vida saludable con una dieta equilibrada.

P: ¿Goza de salud la sanidad en España? ¿Cómo estamos en Castilla y León?

R: El sistema de salud pública es una suerte que tenemos todos los residentes y que no tienen otros países. Dicho esto, no estoy a favor de la transmisión de competencias que se produjo en Castilla y León al Sacyl. Nosotros tenemos una comunidad muy dispersa donde se lucha por ejemplo con tres grandes focos: el código SEPSIS, el código ICTUS y el código INFARTO, que no pueden tener todas las provincias pero sí ocurre en comunidades uniprovinciales como Cantabria, Navarra o Murcia.

P: Una vez que cuelga el fonendo, ¿cómo es fuera de la consulta?

R: Una persona normal. Mi mujer también es médico y a veces esto nos invade el terreno personal pero intento tener una vida feliz con mi familia; disfrutar del deporte, de una buena comida, del Real Madrid, que es una de mis pasiones.

P: Si pudiera viajar a atrás en el tiempo, ¿volvería a pasar por la facultad de medicina?

R: De los momentos más bonitos que yo he vivido a nivel profesional ha sido mi formación de residente porque me liberé de los estudios y pude aprender mucho más. Te sientes mucho más realizado, te empapas de una cosa y de otra y a nivel vital eres mucho más joven; momento en el que te casas, empiezas a vivirlo todo. La facultad por ejemplo no, pero la formación sí.


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