Desde mi burbuja

¡Esta "onda vital" la lanzamos todos!

Escrito por desdemiburbuja 01-08-2016 en #anime. Comentarios (0)

En estos días se ha producido una de esas situaciones que en parte por lo vivido me hacen indignarme sobremanera.

Por contextualizar un poco la historia: la serie ‘Dragon Ball Super’, la útlima concepción del genial Akira Toriyama se empezó a emitir en Japón hace más de un año y parece ser, según apuntan ya algunos medios, llegará a España tras haber sido licenciada por Mediaset España, y se emitirá en ‘Boing’.


Logotipo de la serie 'Dragon Ball Super', TOEI Animation, 2015.

Hasta aquí todo bien, un triunfo para los fans de la serie que podrán disfrutar de las aventuras de Goku y compañía sin tener que seguir los subtítulos en cada nuevo episodio.

A riesgo de equivocarme entre las relaciones existentes entre cadena, empresa propietaria de los derechos y estudio de doblaje, lo que se sabe a ciencia cierta es que el estudio ‘Alta Frecuencia’ de Sevilla, ya ha llevado a cabo un paquete de 26 episodios de la nueva serie. Este mismo estudio en el pasado se encargó también de algunas etapas de la franquicia en España para diferentes cadenas y todavía trabaja con los actores que pusieron voz a aquellos inolvidables personajes.

Su protagonista “Son Goku”, sin embargo, no va a contar con la voz habitual de José Antonio Gavira. Así lo ha contado él mismo en su página de FaceBook ante la insistencia de los fans por conocer de la situación ante las informaciones que se iban publicando. El periodista permanece en el recuerdo de los miles de fans debido a su aparición en la serie ‘Dragon Ball Z’, concretamente del episodio 59 al 167 y en los 13 largometrajes en que el personaje de Goku era adulto.


José Antonio Gavira, periodista y actor de doblaje.

Su ausencia en esta nueva serie ha generado una gran polémica, pero no es la primera vez que el estudio obra de esta manera, ya que a partir del episodio 168, Miguel Ángel Montero se hacía cargo del personaje hasta el final de la serie. El mismo José Antonio nos comentó en el “difunto” programa ‘Doble O nadA’,  -que un servidor dirigía y presentaba- que ya en aquel momento no se dio ninguna explicación por el cambio en el personaje. En un escenario por tanto, repetido, se produce el origen del “conflicto” que ya ha puesto en marcha a los seguidores de la serie y del actor, entre los que me incluyo, usando el hashtag #GaviraEsGoku en twitter o iniciando una petición de firmas (que ya cuenta con más de 900 desde el viernes) a través de change.org para que se reconsidere esta decisión y José Antonio Gavira pueda lanzar una nueva “onda vital” (o Kame Hame Ha para los más puristas), con su inconfundible voz. El estudio ya recuperó su voz para las últimas dos películas de 2014 y 2015, por ello resulta todavía más extraño que no esté presente en este nuevo proyecto.

En mi humilde opinión, una institución, o una empresa, sea la que sea no puede dar la espalda a las personas a quien se debe. Y en este caso los seguidores de ‘Dragon Ball’ merecen una explicación por la cual no se cuenta con la voz de José Antonio para este proyecto. Y más reprobable y detestable es todavía el hecho de que se hayan filtrado algunas informaciones de que el propio actor no podía participar en el doblaje de la serie “por motivos de agenda”. Me alegro de que no haya triunfado el secretismo y todos hayamos podido conocer de este hecho que por desgracia se repite día a día en numerosas instituciones y que siempre genera personas perjudicadas.

Espero de todo corazón que la situación se revierta y José Antonio vuelva a poner voz a Goku, y lo lamento también por el actor que haya tenido la difícil papeleta de sustituir al personaje pero lo cierto es que en este caso no puedo (ni quiero) ser objetivo. José Antonio Gavira es a Goku lo que Claudio Serrano es a Batman y será tan recordado en el tiempo como Constantino Romero y su Darth Vader. Así lo es para los numerosos fans que no vamos a dar esta batalla por perdida. José, ¡esta "onda vital" la lanzamos todos!.


El mal llamado género de superhéroes

Escrito por desdemiburbuja 29-04-2016 en cine. Comentarios (0)

De un tiempo a esta parte estamos viendo como las películas cuyos protagonistas van en mallas, llevan máscara y tienen poderes extraordinarios están copando la cartelera y reventando todos los 'récords' de recaudación en taquilla. 6 programadas para este año y otras tantas ya tienen fecha para 2017.

Como no puede ser de otra manera ya se ha creado una división de opiniones respecto a lo que supone que sean los superhéroes los que hayan asaltado los cines a golpe de CGI y repartos famosos.

Pero lo cierto es que tenemos que remontarnos a dos películas en concreto para empezar a desentrañar la génesis de la incursión de los héroes del cómic en el cine.

Batman Begins, Christopher Nolan, 2005. Tanto esta primera como las dos secuelas del murciélago de Gotham, abrieron un abanico de posibilidades, desvelándonos un personaje mucho más humano, lleno de inquietudes, que iba un paso más allá del concepto de héroe "al uso" y que exploraba unos aspectos mucho más cinematográficos que la típica película de superhéroes en las que se contaba el origen de los mismos, y las filias y fobias que les acompañaba durante toda la peli (siempre guardando la mayor fidelidad posible con los cómics) casi como en un recorrido uniforme que desembocaba en una clásica pelea final con el malo de turno en la que por supuesto, el protagonista se alzaba con la victoria y de postre, se llevaba a la chica.

                                                                                                         Póster de Batman Begins

Así nos lo vendieron en las tres primeras de Spiderman, Hulk o Los 4 fantásticos. Por no hablar de las olvidables versiones de Daredevil, Green Lantern o el Batman de Clooney. Y estoy hablando en su mayoría de personajes Marvel (cuyos derechos pertenecían a diversos estudios), que siempre habían tenido un toque mucho más lineal, maniqueísta si me apuras en los que no había un momento para el debate o el conflicto interno del superhéroe. Por ello es tan importante para "la casa de las ideas" el estreno de la siguiente película.

Iron Man, Jon Favreu, 2008. Tras una "recogida" de los derechos que durante los últimos años Marvel había estado vendiendo a los diferentes estudios cinematográficos, deciden traerlos de vuelta para ponerse a trabajar al calor del casi independiente 'Marvel Studios'. Y la primera de ellas fue la obra maestra y claro precedente que supone Iron Man. Desde la elección del director, hasta el conocido y talentoso reparto se crea una nueva forma de contar historias. Se trata de la apertura de un nuevo universo. Personajes e historias entrelazadas, unidas por unas películas que culminan en un crossover final, que fueron Los Vengadores, Joss Whedon, 2012.

                                                                                                            

Yo tengo la opinión, que Robert Downey Jr es el "dios" (al menos en cuanto a la parte interpretativa se refiere) sobre cuyos hombros recae todo este universo y dada su continua aparición aunque sea "de tapado" en los últimos largometrajes reclamando de forma casi inevitable una posición de claro protagonista, es lícito pensar que el estudio piensa lo mismo.

Es necesario aquí realizar una clara distinción entre DC y Marvel, que en su momento tomaron caminos diferentes y ahora parece que buscan la misma cosa.

DC Comics (estudio perteneciente a Warner Bros), optó por volcar todo su potencial en Christopher Nolan y en el Batman de Christian Bale, en una andadura de 7 años que finalizó con El Caballero Oscuro la leyenda renace, Christopher Nolan, 2012. La prematura muerte de Heath Ledger (el Joker) precipitó el fin de las historias del que es considerado como el mejor Batman del cine, con esa última entrega que hay que decir no estuvo a la altura de lo esperado (Nolan no quería hacerla) pero sí que dejó una estela en cuanto a lo que significa el espíritu de los cómics de DC y que se trasladaba al cine con estas entregas. Un tono mucho más oscuro y profundo que sus principales competidores, y que por qué no, también tenía cabida entre los espectadores (El Caballero Oscuro, Christopher Nolan, 2008, es la vigesimotercera película más taquillera de la historia del cine). En ese mismo lapso de tiempo, Marvel estrenaba las 6 películas que conformaban la Fase 1 de su Universo Cinematográfico mientras que DC se detuvo en seco y volvió a las andadas con el estreno de Man of Steel, Zack Snyder, 2013 y 3 años más tarde su secuela directa: Batman v Superman: el amanecer de la Justicia, Zack Snyder, 2016. Por el mismo precio, Marvel lleva ya estrenadas otras 6 películas que han conformado la Fase 2 y hoy mismo dan el pistoletazo de salida a la Fase 3 cuando estalle la Guerra Civil de los superhéroes en Capitán America: Civil War, Anthony y Joe Russo, 2016. Esta nueva fase, tiene previstas 10 películas en apenas 3 años. Significa que las cosas van bien. No en vano, Marvel Studios fue adquirida en 2009 por The Walt Disney Company por la friolera de 4 billones de dólares, colaborando en gran parte al pelotazo que han pegado.

                                                                                             

Pero lo importante de todo esto, que es el éxito alcanzado por estas películas, todas ellas, más o menos acuciadas por la crítica y que han dado lugar al ingente desarrollo de estas súper producciones radica en elementos concretos. Porque no se trata solo de los estudios mencionados, sino que todos aquellos que todavía tienen licencia para lanzar al mercado sus personajes también han intentado alcanzar esas cotas y solo en algunos casos han encontrado esa suerte como el reciente éxito por parte de FOX en el experimento que supuso Deadpool, Tim Miller, 2016. o la renovada imagen de los X-Men. Pero la flauta no suena siempre, véase el remake de los 4 fantásticos que ha sido un fiasco total.

En el caso de Marvel (y que ahora parece está empezando a copiar con buen criterio DC Comics) se trata de dos aspectos:

- Un único Universo en el confluyen todas las historias y personajes. Es decir, un proyecto serio, donde se pueden contar tantas historias como se deseen sin necesidad de sobrecargar las películas con un exceso de contenido (cosa que ha pasado en la última batalla entre Superman y Batman; querían contar tantas cosas que un hecho tan épico como era la batalla entre los dos héroes más famosos de DC quedó en un claro segundo plano). Para llevar esto a cabo, ha bastado con firmar a los actores por contratos de varias películas.

- Un único hilo conductor de todas las producciones. En este caso, la clave es un tipo con gorra. Kevin Feige fue nombrado presidente de Marvel Studios y es el ideólogo de este magnífico universo. Fue él junto con Louis D'Esposito, actual vice presidente y co-productor los que decidieron impulsar este proyecto. La idea de que se cuenten historias por separado, pero con tantas referencias entre ellas y a los cómics que muchas veces son imperceptibles para el lego en tebeos y que a la vez contenta al fan más "hardcore", va acompañada de la búsqueda de un reparto serio y veterano: Robert Redford, Michael Douglas, Tommy Lee Jones...junto a nuevos actores que ya se están haciendo imprescindibles en las pantallas como Anthonie Mackie, Chris Hemsworth o Jeremmy Renner, son la perfecta simbiosis de unas cintas que van mucho más allá de las antiguas biografías de superhéroes que no disponían de un carácter propio.

                                                                              

          De izquierda a derecha: Shane Black, Robert Downey Jr, Jon Favreu, Kevin Feige y Don Cheadle en la Comic-Con de San Diego de 2012

Las películas de Iron Man son comedias con tintes científicos, la primera de Capitán América es un film de guerra mientras que la segunda es un thriller político. En Thor, los héroes mitológicos toman el control mientras que sorpresas como Ant-Man o Guardianes de la Galaxia son un perfecto cóctel de acción y comedia, siempre al amparo de lo que supone aceptar que hay unos fulanos, que tienen poderes alucinantes.

Pero una vez más, Kevin Feige es la clave. Y así lo explica en el documental: Marvel: construyendo un universo, Discovery Max, 2014, donde habla de la necesidad de buscar directores que tengan una misma línea creativa, insistiendo en que en sus películas prime el buen humor y la intriga junto con una buena dosis de acción. Porque al final se trata un poco de eso, los superhéroes son los nuevos Bruce Willis o Sylvester Stallone con la diferencia de que los Superman o los Iron Man tienen todo un "background" en cuento a cultura popular y referencias que solo les aporta el hecho de que se sean estrellas de los cómics.

Parece que DC ha querido recoger ese testigo y comenzar con su llamado DC Extended Universe pero a la inversa, desarrollando sus personajes al amparo de la "improvisada" unión que va a suponer Justice League: Part One, Zack Snyder, 2017. Veremos cómo les va. Desde luego, van a tener que remar mucho para intentar acercarse al cataclismo que ha supuesto el UCM en cuanto a taquilla, crítica y por qué no decirlo una conexión directa con el espectador que ha generalizado un nuevo género cinematográfico, el del mal llamado género de los superhéroes.


El verdadero triunfador de la Super Bowl

Escrito por desdemiburbuja 17-02-2016 en latenight. Comentarios (0)

El pasado domingo 7 de Febrero, los Denver Broncos vencieron a los Carolina Panthers en la SuperBowl número 50. Este espectáculo deportivo y televisivo que congregó a más de 100 millones de espectadores del país americano es famoso no sólo por el partido de fútbol en sí, sino por todo lo que se sucede alrededor. Pasando de estadísticas chorra como el número de alitas de pollo que se consume durante el partido, etc, etc... Lo que quiero destacar aquí es algo ajeno al partido. No se trata de la gran cantidad de tráilers de películas o carísimos anuncios. Tampoco me estoy refiriendo al fenomal concierto de Beyoncé, Bruno Mars y Coldplay en el descanso. El triunfador de la Super Bowl es el tipo que presentó el programa que iba después de la Super Bowl.

Logo de la Super Bowl 2016

El 'Super Show' de Stephen Colbert después de la Super Bowl tuvo una audiencia más que extraordinaria (21'1 millones de espectadores). Es el programa que cualquier presentador le gustaría hacer. Recoger el testigo de una audiencia como esa y afrontar un programa en directo con estrellas de la talla de Will Ferrell, Margot Robie o Tina Fey (hasta el presidente Obama hizo un breve cameo) es prácticamente incomparable.


El presidente de Estados Unidos, Barack Obama junto a Stephen Colbert durante el especial.

La Super Bowl se reparte cada año entre una de las principales cadenas de televisión americanas en abierto. A saber: CBS, ABC, NBC y FOX. Este año le tocaba a la CBS, y decidieron hacerle un "regalo" a su presentador fetiche para que encabezara este programa después de la Super Bowl y en el caso de Colbert que es un tanto nuevo para el gran público se diera a concer. El año pasado le tocó a Jimmy Fallon hacer ese especial (ya que a la NBC le tocaba la Super Bowl el año pasado) y no le fue nada mal. Algunos de los vídeos de ese programa llegaron a 42 millones de reproducciones en YouTube. Casi nada.

Will Ferrell, Kevin Hart y Jimmy Fallon en el show post-Super Bowl de la NBC del pasado año

Desde el 8 de Septiembre del 2015 lleva Colbert dando guerra en la noche americana. El programa se emite a las 23:35 hora de estados unidos, en torno a las 7:35 hora española. No es noticia que soy un gran seguidor de la programación nocturna americana desde que descubrí 'The Late Late Show with Craig Ferguson' (CBS 2005-2014). El presentador escocés, que lamentablemente para muchos abandonó su programa en Diciembre de 2014, se emitía una hora más tarde que el primer Late Night (0:35 hora estadounidense), lo que significa que el hecho de tener una menor preocupación por la audiencia le permitía desarrollar un programa mucho más dinámico, divertido y transgresor que el resto de sus compañeros. Pero no sólo eso, sino que su programa tenía una fórmula innovadora que "deconstruía" el formato propio del "Late Night" manteniendo elemento básicos como el monólogo, los segments y las entrevistas pero tratando al mismo tiempo de ridiculizar al programa mismo y haciéndonos partícipes a los espectadores. No soy muy aficionado a ver series o pelíclas en VO pero la cosa cambia con este tipo de programas, que tienen un lenguaje mucho más fluído y sí que te permiten refrescar el inglés (y eso que con su acento a Craig costaba mucho seguirle. Justo cuando me he acostumbrado a tu acento, coges y te vas le espetó Jimmy Kimmel; otro famoso presentador de "Late Night" estadounidense, en uno de los últimos programas). El motivo principal por el que empecé a ver este programa y no otros grandes del humor americano como Jay Leno o David Letterman es sencillo: es el único que se podía encontrar íntegro en YouTube.


Jay Leno junto a Craig Ferguson en el último 'The Late Late Show with Craig Ferguson'

Cuando Craig se marchó, me pasé esporádicamente a Letterman (claramente soy un CBS guy). Para entonces ya había anunciado su marcha a mediados de Mayo de 2015 y su sustituto ya estaba decidido: un tal Stephen Colbert que ahora es: el puto amo de Colbert.

Para los que no lo conozcáis como me pasaba a mi, Stephen adquirió su popularidad como "corresponsal" del 'Daily Show' (Comedy Central), que dirigía otro famoso comunicador con tropecientos Emmys, John Stewart. El "personaje" de Colbert, era un comunicador republicano, extremadamente conservador yun tanto irreverente inspirado en Bill O'Rilley (FOX News) que muy pronto empezó a ganar popularidad entre los seguidores del programa hasta que Comedy Central le dio su propio programa, 'The Colbert Report', inspirado también en programa de O'Rilley 'The O'Riley Factor'. Como veis, aquí todo está inventado.

Desde 2005 hasta 2015, Stephen se dirigió a la "nation" americana en un formato que podríamos comparar al intermedio de Wyoming (pero el del principio, antes de que el personaje diera paso a una especie de líder de opinión, azotador de la derecha que tras acabar el programa se quita los tirantes para ir a dar mítines) llegando a hacer locuras tales como presentarse a las elecciones generales a la presidencia de Estados Unidos. Es un programa que he seguido menos ya que se fijaba más en la actualidad política americana, pero reconozco que el personaje de Colbert era tremendamente magnético.


Stephen Colbert y David Letterman en el antiguo 'The Late Show with David Letterman'

Dejó el Report en Diciembre del 14 y el personaje dejó paso a la persona (lo cierto es que se diferencian en poco, solo políticamente, según el propio Colbert ha reconocido) y tomó las riendas del 'The Late Show with Stephen Colbert' desde el famoso Ed Sullivan Theather situado en pleno Brodway, reformado para la ocasión y acompañado de Jon Batiste and Stay Human como banda/sidekick y Jon Stewart (su viejo amigo), en la producción ejecutiva. Si bien el estilo de Colbert difiere bastante al de Letterman, dedicando bastantes minutos de programa a la lectura del pronter como hacía en su anterior espacio, las audiencias le están dando la razón ya que ha recuperado gran parte del target que CBS había perdido con Dave (muchos jóvenes ven a Colbert mucho más moderno que su antecesor) y cada vez se acerca más al repelente de Jimmy Fallon.

Algunos de sus "highlights" hasta la fecha son una emocionante entrevista al vice presidente de los Estados Unidos Joe Biden y segmentos tan divertidos como el que protagonizó junto a Daniel Craig o Harrison Ford y JJ Abrams para promocionar las películas de Spectre y Star Wars: episodio VII respectivamente.


El vice presidente de los Estados Unidos Joe Biden junto a Stephen Colbert en el nuevo 'The Late Show with Stephen Colbert'

Sé que es difícil darle una oportunidad a formatos y programas a los que no estamos acostumbrados. Esto pasa siempre. Nadie daba un duro por el bueno de Bertín y su programa ahora le quiere copiar todo el mundo; primero la Grisso en Antena 3 y parece que muy pronto la "cuadra Campos" hará tres cuartos de lo mismo en TeleCinco.

Por eso digo, que al igual que en España, todos (o casi) nos hemos ido enganchando a varias series americanas, recomiendo encarecidamente que echéis un ojo al espectáculo que cada día ofrece el que ya se ha convertido en el nuevo rey del Late Night: Stephen Colbert.


The name's Bond...James Bond

Escrito por desdemiburbuja 10-11-2015 en cine. Comentarios (0)

El otro día salí del cine tremendamente reconfortado. A pesar de los 6'70 de la entrada (duele el 21% de IVA cortesía del amigo Mariano), disfruté como un niño de SPECTRE, la vigesimocuarta entrega de la franquicia de 007.

    

Cartel promocional de Spectre (Sam Mendes, 2015)    

Para todos los que crecimos al calor de las películas de acción de los 80 y los 90, nos resulta extraño apreciar que toda esa ingente producción de "americanadas" cada vez sea menor debido a un criterio impuesto mucho más elitista, traído de la mano de nuevos críticos; esos que puntúan siempre a la baja en Filmaffinity e insisten en que al cine hay que acudir a emocionarse, a comerse el coco...

Sin embargo, quitando de razones a los “entendidos”, las salas de todo el mundo se llenan cada vez que hay un súper héroe en pantalla. Curiosamente, no dista mucho del pasado, ya que antes de que aparecieran todos los ‘Iron Mans’ y los ‘Spidermans’ ya estaban Chuck Norris, Sylvester Stallone o Bruce Willis repartiendo estopa como nadie sin necesidad de súper poderes. En esa vorágine de testosterona, chistes recurrentes y mala leche, el primero de todos, el que abrió la veda allá por el año 1963 con un estilo único y francamente inimitable fue el agente secreto al servicio de su majestad, James Bond.


Sean Connery junto al Aston Martin DB5

La franquicia cuenta ya con más de 50 años, 24 películas y 6 actores que se han puesto en la piel del espía británico. Pese a todo este tiempo, ha sido la interpretación de Daniel Craig y las dos últimas cintas dirigidas por Sam Mendes, las que han hecho posible una revitalización del personaje y de todas sus posibilidades.

Con ‘Skyfall’ (Sam Mendes, 2012), el director inglés nos sorprendía a todos con una película que "traicionaba" a los fans en cierta manera por renunciar a una gran cantidad de escenas puramente de acción para mostrarnos un James Bond mucho más real, que se adentra en su pasado y que muestra sus sentimientos.


Cartel promocional de Skyfall (Sam Mendes, 2012)

Desde luego un gran cambio a lo que habíamos visto hasta el momento. La clase de Sean Connery, la ironía de Roger Moore, la similitud al personaje de las novelas de Ian Flaming como fue Timothy Dalton y la finura de Pierce Brosnan, se quedaban en un segundo plano en forma de pequeños homenajes que servían para terminar de adornar un personaje que Daniel Craig cargaba de personalidad y emotividad mostrando una cara nunca vista en toda la saga.

Como digo, yo mismo salí de la sala un tanto contrariado pues tenía la sensación de que había ido a ver una película de James Bond y me habían colado una del Batman de Nolan.

Es posible que el propio Mendes se diera cuenta de ello y por eso decidiera firmar por una película más con el objetivo de resarcirse con todos los seguidores fieles a la saga y demostrarle al mundo que una de acción "a secas" también puede ser una gran película.

Y así se nos brinda la genialidad que supone Spectre (Sam Mendes, 2015). Desde antes de los fantásticos títulos de crédito (ya que la “gun barrel sequence” vuelve al inicio de la película como acostumbraba en ediciones anteriores) acompañados por el falsete, de Sam Smith y hasta el final, tenemos un gran cinta de acción, filmada con un extraordinario detalle (prueba de ello es la introducción grabada en plano secuencia que nos sitúa de lleno en la primera escena de apertura) con un guión muy bien escrito que nos va desvelando poco a poco un argumento que el espectador obtiene como si estuviera tirando de un hilo. Unido a todo esto está el desarrollo de icónicos personajes, que fueron presentados en la anterior película y que hacen de escuderos a un James Bond en torno al que se centra toda la historia.


Mítica escena indrotuctoria conocida como "gun barrel sequence" con todos los actores que han interpretado el papel. De izquierda a derecha: Sean Connery, George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y Daniel Craig.

Es cierto que no soy objetivo, soy fan del personaje y he visto todas las películas pero al igual que yo pude "bajarme del burro" dándole una oportunidad a Daniel Craig sobre Pierce Brosnan (que es el Bond con el que yo he crecido y más he valorado por ser sus películas, algunas de las primeras que aparecen en mi memoria), creo que el gran público debería tener en cuenta de nuevo el cine de acción y colocarla como una opción más cuando acude al cine.


Daniel Craig sentado sobre el Aston Martin DB5

Ante la más que probable marcha de Sam Mendes y Daniel Craig de la franquicia, empiezan las apuestas por ver los principales sustitutos. El listón está muy alto, pero al menos se ha mostrado un camino a seguir, sería absurdo dejar de hacer películas de James Bond como alguno ha sugerido para cerrar la saga en todo lo alto, ya que como se ha demostrado, existen grandes posibilidades y todas válidas si se ponen en práctica con un cierto talento. Y por si todo esto fuera poco, está el hecho de que la película ha alcanzado récord de recaudación en la taquilla del Reino Unido en su primer fin de semana (superando a Harry Potter) y va camino de alcanzar a su antecesora a nivel mundial. Pese a quien le pese, 007 ha renovado su “licencia para matar” y está listo nuevamente para el servicio.


Un minuto de silencio por 'Rompesuelas'

Escrito por desdemiburbuja 16-09-2015 en toros. Comentarios (0)

Que mejor forma de desempolvar este blog que con un post sobre el que es sin duda uno de los temas del año:"El Toro de la Vega".

Hoy en la localidad de Tordesillas han soltado a 'Rompesuelas'. Un toro de 640 kilos de la ganadería de los Herederos del Excelentísimo Señor Conde de la Corte, que está situada en el municipio de Jerez de los Caballeros. No os quiero engañar pero esta ganadería no es famosa por sus destacadas corridas de toros soltadas en las mejores Plazas de España. Es más, aquél que haya dado luz verde a que el toro se usase en este "evento" no es una persona que aprecie el negocio.

Cualquier ganadería que se precie se negaría en rotundo a que uno de sus toros fuese maltratado de esa manera.

El único motivo por el que se me ocurre que una ganadería se prestaría a semejante "circo" es por obtener un poquito de publicidad.

Para que un astado soporte el castigo tan tremendo al que ha sido sometido, no sólo tiene que superar los 600 kilos sino que prácticamente tiene que ser un búfalo.

Esos toros ya no existen. La mayoría están alimentados a base de piensos compuestos para poder ganar el pesaje suficiente con mayor celeridad y así obtener una presentación adecuada que garantice a los mayorales que sus astados serán aceptados en las plazas punteras. La mayoría de los toros actuales no tienen la fuerza y la bravura de antaño, al primer puyazo ya suelen "perder las manos" y para decepción del público apenas entran a la muleta, se quedan a mitad del pase y transmiten tan poco que los toreros se ven incapaces de ilusionar a los tendidos. Porque la perfecta faena es una simbiosis entre animal y humano, que se buscan, que se entienden y que por el camino se entretienen (el toro un poco menos al final, claro está, salvo que sea indultado).

Cómo habréis podido comprobar, poco me importa lo que ha sucedido esta semana en Tordesillas. No le encuentro motivación alguna. Es una molestia tanto para ganaderos como para los muchos detractores, que cada año son más y que vemos un sinsentido en este suceso que nada tiene de artístico y que podemos comparar con otras "genialidades" del hombre como tirar una cabra por un campanario. Que en Tordesillas hoy se ha movido mucha pasta, pues sí, pero nada más. A nadie más le beneficia "el Toro de la Vega" salvo a los que han jaleado hoy en la localidad vallisoletana y a los que se han llevado un buen pellizco por ello.

Es por todo ello que pido un minuto de silencio por 'Rompesuelas'.

Pero no os llaméis a engaños, no estoy triste porque 'Rompesuelas' haya muerto. Su vida ha sido truncada de forma brutal y repentina, sí, pero no ha dejado a la mitad sus estudios universitarios o a su novia embarazada… (Si se me permite la demagogia).

Se trata de un animal que durante 20 minutos (lo que ha aguantado) ha sido alanceado hasta morir. Creo que poco sentido tiene ahondar en el debate animalista a estas alturas. Se puede consultar la Ley 8/1991, de 30 de abril, de protección de los animales, y valorar ya cada uno, si merece modificación alguna.


A pesar de todo lo dicho y como conclusión creo que es necesario guardar un minuto de silencio por 'Rompesuelas'. Por la forma en que se le ha utilizado para alimentar una fiesta que dada la inmensa polémica que suscita, ningún sentido tiene ya mantenerla.